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Tú existes

Tú existes. Mas el oído no alcanza a percibirte
ni el ojo a verte.
En Ti no predomina ni el "Cómo",
ni el "Porqué", ni el "Dónde".
Tú existes solamente por tu Aseidad,
y nada más fuera de Ti.
Tú existes, y antes que el tiempo existiera,
eras.
Y sin embargo permanecías.
Tú existes, mas tu misterio es impenetrable
y ¿quién podría comprenderlo?
Infinitamente profundo,
¿quién podría alcanzarlo?

Salomón Ibn Gabirol

Tú eres Uno

Tú eres Uno, el principio de todo cómputo
y la base de todo edificio.
Tú eres Uno, y, en el misterio de tu Unidad,
la razón de los sabios se confunde
pues no conocen nada de ello.
Tú eres Uno, y no mengua ni crece tu Unidad;
en Ti no hay deficiencia ni exceso.
Tú eres Uno. Mas no como el Uno de una cosa
que se adquiere o se cuenta.
Pues no se concibe en Ti ni multiplicación
ni modificación.
Tú eres Uno sin definición y sin perífrasis.
Tú eres Uno. Mas, al intentar establecer en Ti
un límite o una determinación,
el entendimiento se desanima.
Así que diré: me observaré
a fin de no cometer un error de lenguaje.
Tú eres Uno. Tu sublimidad y tu trascendencia
no pueden aminorarse ni rebajarse.
¿Acaso puede el Uno decaer?

Salomón Ibn Gabirol

Maravillosas son tus obras

Maravillosas son tus obras, y yo bien las conozco.
A Ti, el Eterno, la Grandeza y el Poder,
la Belleza, la Eternidad y la Majestad.
A Ti, el Eterno, la Soberanía, la Supremacía
por encima de todo príncipe,
y la Riqueza y el Esplendor.
Las criaturas de Arriba y de Abajo lo atestiguan,
pues ellas perecerán, y Tú permanecerás.
A Ti el Poder, cuyo misterio desalienta
a aquellos que vanos esfuerzos hacen por conocerlo,
ya que tu esencia nos sobrepasa en demasía.
A Ti la Fuerza oculta, el Secreto y el Origen
(de todas las cosas).
A Ti el Nombre misterioso, ignorado incluso por el sabio.
Y la Energía que sostiene al Universo sobre la Nada.
A Ti el Amor que prevalece sobre toda criatura,
y la Bondad reservada para aquellos que te temen.
A Ti los misterios que sobrepasan la alabanza
y el pensamiento,
y la Vida que no puede tener fin.
Y el Trono que se eleva más allá de toda altura,
y la Morada oculta en el Cielo misterioso.
A Ti la existencia que de la sombra de su luz
ha creado todos los seres,
de la que se dice: en su sombra vivimos.
En Ti los dos mundos de los que determinaste los límites,
uno para los actos y otro para la recompensa.
En Ti la recompensa que atesoras para los justos
y que mantienes escondida;
habiendo previsto que ella era la felicidad,
la conservas para ellos.

Salomón Ibn Gabirol

Poema desde el Mar


¿Ha venido el diluvio
y ha dejado el universo asolado?
No se divisa tierra firme,
no hay hombres, ni animales, ni aves.
¿Habrán perecido todos consumidos de dolor?
Si pudiera ver un monte o una hondonada, reposaría;
la tierra desértica me resultaría grata.
Miro a todos lados y no hay nada
sino agua, cielo y un arca,
y Leviatán haciendo hervir las aguas profundas,
hasta parecerme que los abismos semejen canas;
el seno del mar quiere ocultar el barco,
como si fuera en sus manos un objeto robado.
El mar se enfurece, mas mi alma se regocija,
porque se acerca al Santuario de su Dios.

Yehúda Ha-Leví

Las Copas

Las copas desprovistas de vino son despreciables,
como lo es un tiesto tirado sobre la tierra;
pero, en cambio, llenas de mosto, lozanean,
como lozanea el cuerpo provisto de alma.

Yehúda Ha-Leví